viernes, 24 de abril de 2009
miércoles, 15 de abril de 2009
El gran regalo, la gracia
Autor: Ma. Pía Septién
San Felipe Neri quiso que un estudiante romano llamado Francisco Spazzaro, quien tenia mucha confianza en él, ahondara en el gran regalo de Dios que es la gracia.
El muchacho llegó un día a él muy contento, para anunciarle que había tenido un gran éxito en sus estudios:
- “ Muy bien, respondió el Santo, te felicito".
-"Y ahora ¿qué vas a hacer?”
- “Soy abogado, litigaré.”
- “¿Y después?”
- “Ganaré dinero.”
- “¿Y después?”
- “Me casaré.”
- “¿Y después?”
- “Viviré feliz.”
- “¿Y después?...” Se puso a pensar el joven...
- “Después, como todos, tendré que morir.”
- “¿Y después?...”
Reflexionando, se fue el joven. Esta pregunta no dejó su pensamiento. A fin de asegurar el último “¿después?”, se consagró dentro de la vida religiosa. No es necesario que entremos a un convento, si esta no es nuestra vocación, mas debemos preguntarnos a menudo: “¿Y después...?”. De esta forma llegará a nuestra mente la convicción de que la gracia es el único y verdadero tesoro.
¿Te acuerdas de la parábola del hombre insensato?
"Y Jesús les propuso una parábola diciendo: Las tierras de cierto hombre rico dieron mucho fruto, y pensaba para sus adentros: ¿qué haré, pues no tengo donde guardar mi cosecha? Y dijo: Esto haré: voy a destruir mis graneros, y construiré otros mayores, y allí guardaré todo mi trigo y mis bienes. Entonces diré a mi alma: alma, ya tienes muchos bienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, pásalo bien. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te reclamaran el alma: lo que has preparado, ¿para quién será? Así ocurre para el que atesora para sí y no es rico ante Dios".
Lc 12, 16-21.
El mismo Jesús fue quién preguntó:
¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?.
¿Qué es la gracia y de dónde proviene?
“Dios te salve María, llena eres de gracia”
Palabras del Ángel a
1. ¿Qué es la gracia?
GRACIA: es el favor o auxilio gratuito (es decir, sin que lo merezcamos) que Dios nos da para responder a su llamada. Es una participación en la vida de Dios”
- favor o auxilio gratuito: un don o regalo que nos da porque quiere y no porque lo merezcamos.
- que Dios nos da para responder a su llamada: auxilio sobrenatural que Dios otorga al hombre, para hacerle posible llegar al Cielo, pues nos ayuda a ser más fieles a nuestra condición de hijos de Dios.
- es una participación en la vida de Dios: Él mismo, viviendo dentro de nosotros, amándonos y dándonos fuerza.
Dios es un Padre bueno, que nos llama a vivir como verdaderos hijos suyos. Como hombres que somos, tenemos una inclinación a buscar la vida más fácil y tranquila, sin tener que hacer el mayor esfuerzo (de ahí que tengamos una tendencia a buscar nuestra propia comodidad y seamos egoístas; a anhelar las cosas de los demás siendo envidiosos, a disgustarnos cuando no se hace lo que queremos o las cosas no salen como las planeamos). Es aquí donde entra a trabajar la gracia, ya que la acción sobrenatural de Dios tiene la capacidad de transformarnos.
Dios no nos deja solos, nos da sus gracias que nos ayudan:
** a ver las cosas como Él las vería: darle la debida importancia a las cosas y siempre de cara a la eternidad, es decir, viéndolas como acciones que realizamos en esta vida, que valen tanto cuanto me sirva para acercarme al Cielo (mi patria para la eternidad).
** en el caminar de nuestra vida diaria: con los ojos puestos en el Cielo.
2. ¿De dónde proviene la gracia?
La gracia proviene de los méritos que logró Cristo, muriendo y resucitando por nosotros.
Cuando ascendió Cristo a los Cielos, dejó a
¿Existen diferentes tipos de gracia?
La gracia, por ser una realidad sobrenatural, a los hombres nos cuesta trabajo entenderla, porque no se puede palpar por medio de los sentidos. Sabemos lo que es, conocemos los efectos que produce en el hombre, pero no somos capaces de explicar cómo actúa. Es por eso que el Catecismo de
1. Gracia Santificante:
+ es la presencia de Dios en nuestra alma.
+ es infundida por Dios, es decir, dada por Él.
+ se recibe en el sacramento del Bautismo: nos convierte en hijos de Dios.
+ establece una relación amorosa entre Dios y nosotros, que continuará en el Cielo para aquellos que le son fieles.
+ nos hace capaces de creer en Dios, esperar en Él y amarlo, es decir, nos da la capacidad de vivir las virtudes teologales (fe, esperanza, caridad).
+ nos concede la posibilidad de vivir y actuar bajo las inspiraciones del Espíritu Santo através de Sus Dones.
+ es un don habitual: estamos siempre en gracia mientras no la perdamos.
+ se pierde con cualquier pecado mortal.
+ se recupera con
Infundir: acto por medio del cual Dios comunica al alma un don o gracia.
Es como un telescopio que nos ayuda a ver con los ojos de la fe, cosas que normalmente no vemos con nuestra visión humana como son:
- el amor de Dios a nosotros.
- la presencia de Jesús en
- la existencia y el cuidado de nuestros Ángeles de
¿Podemos
Si, ya que Dios no se impone por la fuerza. Si constantemente elegimos el hacer mal uso de la libertad que nos dio y apartarlo totalmente de nuestras vidas. Él acepta esa decisión nuestra y perderemos la gracia santificante (la vida de Dios en nosotros). Ese rechazo total a Dios, es el pecado mortal. Recuerda que un pecado mortal no se comete por accidente, ya que sabemos que lo que estamos haciendo está mal y libremente decidimos hacerlo. La gracia santificante no se pierde por accidente.
El amor de Dios es tan grande que si cometemos un pecado mortal, podemos regresar a Él por medio del sacramento de
2. Gracia actual:
+ es la ayuda temporal de Dios a un hombre, con el objeto de llevarlo a actuar de forma correcta en determinada situación.
+ nos la da Dios cuando las necesitamos. Podemos decir que: van y vienen.
+ su propósito es ayudarnos a actuar como imagen de Dios, especialmente cuando estamos tentados a no hacerlo.
+ es una gracia interna que en el momento de recibirla ilumina la inteligencia (nos ayuda a discernir entre el bien y el mal) y fortalece la voluntad (nos da la fuerza para actuar conforme a lo que nos dicta la inteligencia).
+ tenemos la libertad de acogerla o rechazarla, como con todos los regalos de Dios
3.- Gracias sacramentales:
+ son las gracias específicas que cada sacramento da al alma que lo recibe.
+ por medio de estas gracias se cumple totalmente la intención para lo cual fue instituido el sacramento por Jesús.
"Es la gracia del Espíritu Santo dada por Cristo y propia de cada sacramento".
Las diferentes gracias sacramentales son:
Gracia sacramental según el sacramento:
Bautismo: de vivir la vida como hijos de Dios.
Confirmación: de ser fuertes en la fe y constantes en nuestro camino al Cielo de la mano de Cristo.
Eucaristía: de amar a Jesús con todo nuestro corazón y al prójimo como a nosotros mismos.
Penitencia: del arrepentimiento y un auxilio para no volver a caer en el pecado.
Unción de los enfermos: de aceptar la enfermedad, borra los rastros de pecado y prepara para una muerte cerca de Dios.
Orden Sacerdotal: a los sacerdotes, de dedicar su vida a predicar el Evangelio y administrar los sacramentos.
Matrimonio: a los esposos, la gracia de amarse hasta que la muerte los separe y de ser buenos padres.
4.- Gracias de estado:
** se considera como gracias especiales o carismas.
Carisma: don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad.
**tienen como fin el bien de
…………………………..Nuestra actitud frente a la gracia…………………………
Frente a la gracia debemos tener cinco actitudes:
1) Estimarla:
- como una ayuda de Dios.
- porque nos transforma; si cooperamos.
- porque es el principio para lograr la santificación personal.
- como un regalo que Dios quiere ofrecernos gratuitamente para que alcancemos la vida eterna.
- porque por ella somos parte de la gran familia de Dios.
- porque gracias a ella, toda acción realizada por el hombre, en estado de gracia y siendo una obra que busca el bien, recibe una recompensa sobrenatural.
Sobrenatural: excede los límites de la naturaleza, rompe con las reglas establecidas por la naturaleza por ser de origen divino. Acción que viene de Dios.
2) Conservarla:
- nuestra alma debe ser un campo fértil donde la gracia de Dios pueda actuar y no un terreno lleno de hierbas y piedras donde sea imposible que algo bueno pueda crecer. De nuestro actuar, depende el estado en que Dios encuentre nuestra alma; para ello es necesario que nos desprendamos de nuestro egoísmo, orgullo, comodidad, falta de generosidad y poca capacidad de sacrificio.
- no desalentándonos ante nuestras caídas.
- confiando en la gracia de Dios.
- teniendo bien ubicados: lugares, personas, momentos donde pueda peligrar nuestra vida de gracia y ser rápidos para alejarnos de ellos.
- descubriendo en nuestros éxitos la ayuda de Dios.
- pidiendo a Dios la gracia para resistir las tentaciones para poder cumplir aquello que quiere de nosotros cada momento.
3) Recuperarla:
- rápido para arrepentirnos, rápido para confesarnos y rápido para poner en práctica nuestros esfuerzo para no pecar más (propósito de enmienda).
4) Acrecentarla:
- orar diario: para mantener nuestra alma como un campo fértil donde pueda actuar Dios
ya que la vida de oración:
+ nos predispone para vivir en estado de gracia.
+ nos hace estar unidos a Dios.
+ nos hace valorar lo grande que es el amor de Dios y estimamos Su amistad.
+ nos hace valorar esa unión tan personal con Cristo, no la querremos perder.
- apreciar los sacramentos y recibirlos con frecuencia para recuperar o aumentar en nosotros la gracia.
- realizar obras buenas.
- responder a las gracias que día a día nos da Dios con generosidad, es decir, utilizándolas para el bien de Dios, su Iglesia y nuestros hermanos los hombres.
5) Propagarla:
- enseñar a los demás a valorar la gracia en sus vidas.
- hablar siempre positivamente de ella.
- nunca propiciar que por nuestra culpa caiga alguna persona en pecado.
La gracia santificante es como la perla de la que nos habla el Evangelio: un mercader que, buscando perlas finas, descubre una que es realmente preciosa, y se va a vender todo cuanto tiene para comprarla (Mt 13, 45). El mercader de la parábola andaba buscando perlas; pero al encontrar una que aventaja a las demás no vacila en vender todas las otras y sustituirlas por ésta que estima de más valor. Esto mismo sucede con la gracia, la cual, encierra todo lo bueno que nuestra mente puede imaginar y nuestro corazón desear.
A qué me llama ....
Hay tres cosas que siempre debemos hacer en nuestra vida:
1)Debemos siempre estar en estado de gracia.
2) Si caemos en pecado mortal, debemos rápidamente, poner los medios para volver a la gracia.
3) Debemos aumentar diariamente la gracia (presencia de Dios en nuestra alma).
jueves, 26 de marzo de 2009
SABOREAR
En cada paso, todo el camino. En cada instante, toda la vida. En cada pincelada, todo el corazón. Saber es saborear, capacidad de extraer el gusto, la escencia de algo.
Un apersona acelerada no está en condiciones de disfrutar la belleza del ahora.Se atraganta en la agitación, no puede extraer los nutrientes que aguarda cada momento. Está lanzada al mañana, corre tras su ilusión de lograr un sueño, cuando no escapa de la vacuidad de sí mismo, de la desesperación de encontrarse con la propia soledad.
No es bueno terminar rápido una buena comida. Hay que aprender a saborear el bocado, el agua, el vino y el café. También la amistad, la compañía, los amaneceres y el amor. Por eso:
"Baile lento
¿Alguna vez has visto a los niños jugando?
¿O escuchado el chisporroteo de la lluvia en el suelo?
¿Alguna vez has seguido a una mariposa en su errático vuelo?
¿U observado al sol desvaneciéndose en la noche?
Mejor detente, no bailes tan de prisa. El tiempo es corto, la música no durará.
¿Pasas cada día en el vuelo?
Cuando te preguntas "¿Quién eres?" ¿Escuchas la respuesta?
Cuando el día acaba, ¿te recuestas en tu cama con los siguientes cien coros corriendo por tu cabeza?
Mejor detente, no bailes tan de prisa. El tiempo es corto, la música no durará.
¿Alguna vez le has dicho a tu niño: "Lo haremos mañana", y en tu apatía, vez su tristeza?
¿Alguna ve haz perdido el tacto?
¿Dejado a algún buen amigo morir porque jamás tuviste tiempo para llamar y decir "Hola"?
Mejor detente, no bailes tan de prisa. El tiempo es corto, la música no durará.
Cuando corres demasiado rápido para llegar a alguna parte, te pierdes la mitad de la diversión de llegar ahí.
Cuando te preocupas y te apuras durante el día, es como un regalo si abrir... tirado a la basura... la vida no es una carrera, se toma un poco más lentamente, escucha la música antes de que la canción termine."
Aprende a saborear, a saber.
Enrique Mariscal
martes, 24 de marzo de 2009
Pascua Juvenil 2009
Como todos los años, nuestra parroquia ofrece una alternativa especial y diferente, exclusivamente para vos chico o chica que estás leyendo esta página, se trata de la PASCUA JUVENIL, en donde todos los jóvenes santamarianos podrán compartir la experiencia de Salvación del mundo por medio de Cristo, quien murió por todos nosotros y que al tercer día resucitó lleno de Gloria, tal como se había predicho ya desde hace mucho tiempo y como Él mismo lo habría dicho que sucedería por la Voluntad de su Padre. Esta es una ocasión especial para poder volver al Padre, que por intermedio de Jesucristo nos dice que nos necesita a su lado como cristianos activos dentro de una sociedad que nos necesita para construir un nuevo mundo en el que es posible cumplir nuestros sueños y alcanzar nuestras metas, un mundo que no nos decepcione y que nos haga sentir que la juventud de hoy es la esperanza del futuro. Animate, vos podés ser parte de esto. No es cierto estamos perdidos, estamos aquí, más vivos que nunca y podemos hacer lo que queramos, lo que nadie pudo hacer por la humanidad, somos nosotros quienes lo haremos, porque si estamos juntos es posible, y sólo a la luz de la Palabra de Dios se puede concretar cualquier cosa que quieras. Por esta y por muchísimas otras razones te esperamos, los días 9, 10 y 11 de abril en el salón del barrio San Agustín de 9 a 12 de la mañana, no faltes, sos muy importante para Dios, por eso te llama, no lo olvides.
¡No olvides dejar tu comentario!
miércoles, 18 de marzo de 2009
Compartir las semillas
Un hombre tenía un sembrado de flores bellísimas. Cada día, de su cultivo salían centenares de paquetes para vender a la ciudad con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer. Este hombre, cada año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse, era la admiración de todos en la región. Un día, se acercó a él un periodista de un importante medio de comunicación para preguntarle el secreto de su éxito, y el hombre contestó:
-Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.
-¿Cómo?- dijo el periodista – ¡pero eso es una locura! ¿por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año? ¿Acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su importancia?
- Verá usted, señor – dijo el floricultor – el viento lleva el polen de las flores de un sembrado a otro, si mis vecinos cultivaran una semilla de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad de mis flores. Si deseo cultivar las mejores y más bellas flores, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.
Lo mismo ocurre con otras situaciones de nuestra vida. Quienes quieren lograr el éxito, deben ayudar que sus vecinos también tengan éxito. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que lo demás vivan bien. Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que los otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos los demás. Es necesario compartir nuestras mejores semillas de cualidades y virtudes para obtener una excelente cosecha que se verá reflejada en una mejor sociedad.
Autor desconocido
“Necesitamos tener alas. Nos muestran los horizontes sin fin de la imaginación, nos llevan hasta nuestros sueños, nos conducen a lugares distantes.
Son las alas que nos permiten conocer las raíces de nuestros semejantes y aprender de ellos.”



